Pero no ha sido la suerte adversa la que ha causado los trágicos eventos, sino que tan solo desnudó los errores de su administración, errores por acciones y omisiones.
Debe haber sido un golpe terrible que la Asamblea Constituyente haya concedido amnistía a aquel grupo de ciudadanos de Tumbaco que "atentaron contra la seguridad de Quito" por denunciar el agua con arsénico, que a la final era "tan poca la concentración excedida" que no ha causado daños irreparables. Qué terrible que solo el Alcalde, el Gerente de la EMAP y su abogado hayan adivinado las "delictivas intenciones " de este grupo de "inconformes", después de todo no ha pasado nada, nadie ha muerto y los contaminados son muy pocos.
Luego, hasta San Pedro desata su "oposición" y causa estragos en la "deslumbrante y enorme" obra municipal: deslaves e inundaciones por doquier; alcantarillado, recién inagurado y cobrado a los vecinos, que colapsa, y junto a él se destruye el hermoso y caro adoquinado de los barrios, y las paredess de casas humildes se derrumban en los alrededores del Autopista General Rumiñahui matando a sus opcupantes.
Como el guardián de las llaves del cielo está en campaña política, desata su estrategia y hunde el decorado Trébol, y mientras el relleno se diluye en las aguas del anónimo embaulamiento del Machángara, la tierra se deslizaba por los "técnicamente diseñados" taludes del moderno Corredor Periférico, y los túneles del centro se inundan.
En ese escenario de emergencia aparece el burgomaestre estratega para enterarse que el Trébol, como la mayor parte de Quito, ha sido relleno; que el Machángara ha sido encausado, que los planos de los túneles están extraviados, que los tubos del alcantarillado barrial no han sido conectados a los colectores de la EMAP, sino a los de la Autopista que son sólo para las lluvias, que son del Gobierno Provincial pero que estaban más cerca.
Como no podía faltar en una plaga que se respete, llegó el fuego del incendio en la discoteca Factory que hasta el momento ha segado 16 vidas y sume en la desolación a incontables familias.
Nuevamente el Municipio monta su show: el Alcalde renuncia dos veces pero sus leales concejales le respaldan, destinan dinero para las víctimas, derraman lágrimas y hasta confiesan tener hijos rockeros. Aplausos....
Luego de una semana solo se confirma lo que todos sabemos: las instituciones están corrumpidas y no cumplen con su deber de controlar y hacer respetar las leyes, que son negligentes
Qué tiene en común todos los eventos reseñados? mala suerte? afanes politiqueros? exageración por parte de los medios? nada de eso, solamente que en su mayoría los afectados son "minorías": usuarios de transporte público, cómodos dueños de autos, vecinos de barrios humildes, jóvenes de culturas no toleradas.
Se forma una veeduría para el caso del incendio, se convoca a una marcha que partiría desde la Plaza Grande, pero casi inmediatamente asoma el rumor de que se prohíbe esta concentración en la plaza de la ciudad, es que protestar y exigir nuestros derechos se ha convertido en un lujo únicamente accesible con la venia del Alcalde y sus leales Concejales.
Qué lástima que para reaccionar como ciudadanos de Quito y exigir nuestros derechos tengan que ocurrir cosas como estas, personalmente yo sí acepto la renuncia al señor Alcalde y creo que una gran parte de quiteños también lo harán, también le acepto la renuncia a los concejales que le respaldaron, a los que le dieron el permiso a The Factory, al Jefe de Bomberos, al Administrador de la Zona Sur y a todos los funcionarios que actuaron de forma incorrecta y a los que no hiciron nada y con su silencio fueron cómplices.